La vida es eso que nos pasa mientras nos hacemos camino entre las dificultades, las obligaciones, los rechazos, los escupitajos en la cara y las ataduras. Lo bello, lo lindo, lo feliz de vivir es saber apreciar lo que va quedando detrás mientras disfrutamos de estar con los pies en la tierra mirando de frente lo que tenemos por delante.

Sea el momento que sea, estes donde estes, no temas por lo que enfrentes, espera lo mejor, prepárate para lo peor y haz tu camino.

Israelíes y palestinos, libres.

En casi toda reunión social donde uno conoce personas surge tarde o temprano como tópico de conversación el de la política, ya sea para hacer algún análisis banal de tal o cual situación local o bien de definiciones ideológicas que generen empatía y la misma logre algún tipo de vínculo en el tiempo o en última instancia alguna discusión que nos entretenga.

Considerándome como un anarquista de libre mercado, una rareza dentro del espectro político, me toca de vez en cuando tener que explicar que no me situo ni en la derecha ni en la izquierda, algunas de esas veces opto por sintetizar la cuestión y explicarla simplemente con el denominado diagrama de Nolan y situandome (imprecisamente) en la posición liberal libertaria, luego, casi en todas las oportunidades toca explicar cuales son esas ideas acerca de la libertad que implica el libre mercado y el anarquismo.

Este apartado suelo desarrollarlo brevemente, o no, sintetizando las ideas de la libertad con algunas definiciones que son a mi entender contundentes, la primera no es más ni menos que la del principio de no agresión, que reza:

“Nadie, nunca, puede agredir a nadie”.

Esta definición se puede ampliar un poco más si se lo desea, y palabras más palabras menos, esta máxima que rige un compromiso con la libertad, quedaría de la siguiente forma:

“Ninguna persona ni grupo de personas tiene derecho a iniciar el uso de violencia física, de forma directa o mediante agentes (terceros o representantes), contra la integridad del cuerpo y/o la propiedad de otra persona”.

Aunque hay quienes, como Roderick Long en su “Stakeholder Theory for Libertarians”, que creen que se trata de un principio pasivo y que debería entonces complementarse con principios activos, yo considero que es el único que podría aceptarse como forma general y válida para todos y en todas las circunstancias sociales. Quien quiera un desarrollo más amplio del concepto, puede leer las obras de Murray Rothbard o Walter Block entre otros grandes autores.

Este principio, y solo a modo ilustrativo, se puede llegar a complementar con la frase acuñada por Alberto Benegas Lynch (h), como definición propia del liberalismo:

“Las ideas de la libertad están basadas en el respeto irrestricto por los proyectos de vida de otros”.

Si adherimos a estas ideas, las implicancias para nuestra vida cotidiana serán enormes por lo que, discusiones acerca del uso de drogas, la portación de armas, la deuda externa o cualquier tipo de tabú social como la prostitución pasarán a tener una mayor o incluso una absoluta claridad y en otro orden de prioridad el Estado, esa entelequia colectiva para nosotros  indiferente hasta ayer, pasará a ser un enemigo a eliminar.

Hasta hace unas semanas consideraba que el único tema con el que las ideas de la libertad generaban una dicotomía, incluso dentro de los ya adherentes al liberalismo, era el del aborto. No profundizaré al respecto, pero cabe decir que acerca del mismo existen claramente dos posiciones, la “pro-elección” y la “pro-vida”.

Lamentablemente considero que existe uno mayor y más profundo: el conflicto israelí-palestino.

Sobre el mismo no sólo no existe consenso sino que, a modo de autocrítica, no se aplica sobre el mismo las ideas de la libertad que en cualquier otro contexto lo solucionarían todo.

Para abordar el tema entendamos que la complejidad histórica, política y social del conflicto es tal que, como si se tratara de una serie televisiva de culto, no existe hoy en dia discusión en los espacios digitales donde  no se refute y contra refute apasionadamente con más y más datos tal o cual particularidad, sin imaginar siquiera lo que pueden llegar a ser las interminables discusiones en los estamentos académicos.

Entendiendo esto, no importa el empeño que hagamos para justificar las incursiones de las “Fuerzas de Defensa de Israel” o los actos terroristas de “Hamás”, aunque como bien dice Alexander Cokburn “existen muchos argumentos, desde el punto de vista palestino, para considerar que Israel es de hecho un Estado terrorista”. Todos, son actos violentos impartidos por fuerzas estatales (financiadas en base a la coerción) en contra de individuos inocentes.

Podemos resumir así, que la situación conflictiva tiene como protagonistas a instituciones basadas en la violencia, siendo estas quienes generan la violencia, por tanto, el enemigo de la paz es el Estado y a su vez el Estado nuestro enemigo.

Ya lo decía Fréderic Bastiat en el siglo XIX “si las mercancías no cruzan las fronteras, lo harán los soldados”, lo novedoso es que en este caso las fronteras pasaron de ser simples líneas imaginarias para pasar a ser inconmensurables barreras como la israelí en Cisjordania o la norteamericana en su frontera con México. Cualquier joven o experimentado defensor de la libertad debería, a mi entender, estar en contra de ambos muros y no a favor de uno u otro, o considerar la eliminación del Servicio Militar Obligatorio como la única medida verdaderamente liberal del gobierno de Carlos Menem y a la vez estar en contra de que año tras años jóvenes de ambos sexos sean forzados a engrosar las filas de las Fuerzas de Defensa de Israel en contra de su voluntad (las cuales comienzan a tener resistencias entre los reservistas*). Solo por poner algunos ejemplos al azar.

Si bien considero que no podemos sostener que en este conflicto “la libertad es Israel” como lo hace (muy bien argumentadamente) José Benegas, si coincido con él en que “La paz es importante… Pero la paz puede ser dejada de lado por la libertad”.

Una vez más, no existe argumento que justifique los más de 800 muertos y millares de heridos en solo esta nueva etapa del conflicto. Como jóvenes amantes de la libertad, no tomemos partido por ninguno de los dos bandos criminales, no importa la propaganda que se haga de un lado y del otro en los medios o de la sensibilidad que puedan causar las imágenes que nos llegan. Aboguemos en difundir las ideas de la libertad y en pensar como la libertad puede solucionar el conflicto.

Es cierto que en ese pragmatismo que supone llevar la libertad a la vida cotidiana, Israel puede dar más y mejores acabadas condiciones que del lado palestino, pero sobre un Estado Nación creado de forma arbitraria por un Estado Supranacional hay que ser cuidadosos en uncomo se lleva a cabo esto, como lo observamos y criticamos y sobre todo tener un particular cuidado a la hora de tomarlo como ejemplo, ya que citando a Juan Bautista Alberdi “lo que entendemos por Patria y patriotismo habitualmente son bases y puntos de partida muy peligrosos para la organización de un país libre, por lejos de conducir a la libertad, puede llevarnos al polo opuesto, es decir, al despotismo, por poco que el camino se equivoque”. 

Que triunfe la libertad.

Elio Osés

Fuentes y créditos: 

“Complementando el principio de no agresión” por Luis I. Gómez:
http://www.desdeelexilio.com/2008/05/27/complementando-el-principio-de-no-agresion/

“Is Criticism of Israel Anti-Semitic?” por Alexander Cockburn:
http://freepress.org/columns/display/2/2002/62

“La libertad es Israel” por José Benegas:
http://opinion.infobae.com/jose-benegas/2014/07/15/la-libertad-es-israel/

*”Rechazamos la ofensiva: reservistas israelíes se niegan a volver al Ejército” por RT:
http://actualidad.rt.com/actualidad/view/134951-ofensiva-reservistas-israel-ejercito-gaza

Imagen: Wikimedia

Colaboración: Mario Olive.

La verdad acerca del Partido de la Red, o cómo una buena y noble idea se puede transformar en una herramienta en tu contra.

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Pasó más tiempo en internet que el promedio de las personas, incluso más tiempo que el promedio de cualquier “freaky geeky” en la red. Aún así, la primera vez que supe del Partido de la Red fue por teléfono, en enero de este año. Estaba conversando con uno de los denominados “sigilosos programadores de la espontaneidad” acerca de una monitorización del #8N realizada con “Zenzey” un producto de la empresa de Santiago Siri. Esa monitorización me señalaba como uno de los principales difusores del #8N en Twitter (mi nodo era incluso mayor al de Clarín, siendo yo el único sin espacio mediático que formaba la lista principal) algo que ocasionó que entre el Sr. Siri y mi persona haya un largo intercambio de proto-insultos, insultos, proto-chicanas, chicanas, bloqueos, desbloqueos e información, de forma privada y pública en los dos sentidos.

En esa misma charla telefónica se me describía al Partido de la Red, yo lo interpretaba automáticamente así, como una especie de “Partido X” (España) y/o del “Partido Pirata” (partido político surgido de un movimiento nacido en Suecia y que actualmente tomo nivel global, incluso en Argentina ya existe una versión local). Mi entusiasmo no podía ser mayor, tanto que haber sido monitoreado y mandado al frente dejó de importarme y pasé inmediatamente de la agitación a la construcción, tal y como reza una de las marketineras frases del ahora constituido partido.

Siendo emprendedor, soltero y afiliado/colaborador del Partido Liberal Libertario, cedí el poco tiempo libre que tengo a leer, difundir, escuchar y mirar cuanto material se comenzó a publicar oficialmente desde abril de este año (un año desde su “fundación”) por parte del Partido de la Red. Me encontré así durante algunos meses en madrugadas muy pasadas de horas escuchando entrevistas o mirando disertaciones de Siri & Cia.

Hoy tras varios sinsabores pero habiéndoles firmado debidamente el aval necesario para que ya sean un partido político con todas las letras, es que creo más pertinente que nunca la cita de Ronald Reagan: "¿Cómo distingues a un comunista? Bueno, es alguien que lee a Marx y a Lenin ¿Y cómo distingues a un anticomunista? Es alguien que entiende a Marx y a Lenin." Así es mi caso respecto al Partido de la Red.

La verdad es que el Partido de la Red positivamente no viene a traer nada nuevo a la arena política. Podemos reducir toda “la idea” en: “es un partido político que decidirá, potencialmente, sus votaciones en la Legislatura Porteña en base a encuestas y no en base a principios de ningún tipo”.

¿Acaso alguien puede llegar a creer que los partidos políticos grandes y tradicionales no hacen eso mismo, ya sean radicales, justicialistas, socialistas, comunistas, etc.? Si las encuestas dan “X”, poco importa si el legislador accedió por un partido que se opone rotundamente a “X” en sus principios.

Casos para citar existen por miles, pero tal vez el hecho de avalar una quita menor al “Impuesto al Trabajo” votado por peronistas puede ser el más icónico de todos y el escándalo más actual. No importa en lo más mínimo la Doctrina Peronista sobre la figura del trabajador, si las encuestas dicen que la mayoría quiere una quita (y no una eliminación total) ellos votarán en consecuencia. Si las encuestas son telefónicas, presenciales, por fax (como los chicanea la Revista Barcelona) o por internet con los riesgos que enumerare unos párrafos más adelante, poco importa.

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En el Partido de la Red quieren saltar esta valla aludiendo a que “el legislador estará obligado a votar según el resultado del software [NDA: la plataforma de las encuestas online]” y esto representa la mayor de todas sus demagogias. El legislador no sólo no estará obligado legalmente en lo absoluto a votar en consecuencia sino que habiendo obtenido la banca de Legislador Porteño podrá hacerle pito catalán al partido y producir una nueva #GranBorocotó, algo confirmado legalmente desde la Constitución Nacional en sus Artículos 1° y 22° hasta la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires en su Artículo 79°: “La Legislatura, con el voto de las dos terceras partes del total de sus miembros, puede suspender o destituir a cualquier diputado, por inconducta grave en el ejercicio de sus funciones o procesamiento firme por delito doloso de acción pública. En cualquier caso debe asegurarse el previo ejercicio del derecho a defensa." La ley es bien clara, ésa es la única manera de quitarle la banca a un legislador electo.

Para saltar esta valla, los chicos del PDR proponían hacerle firmar al potencial legislador electo previamente a su asunción la renuncia sin fecha y en caso de no votar lo que dicte el software completar la fecha haciéndola efectiva. Cualquier abogado entiende
que es un plan completamente inconstitucional. Por suerte esto ya lo saben en el partido.

La siguiente valla en la carrera la intentaron saltar diciendo que “todos los partidos políticos sufren de la misma posibilidad de disidencia” y si bien esto es SÍ cierto, el partido de “lo nuevo” no ha hecho hasta el momento una propuesta para cambiar esta situación, porque simplemente todas las propuestas saldrán también del software, que por ahora no presenta forma alguna de participación en este sentido y no ofrece ninguna herramienta de edición colaborativa.

Con lo que llegamos al mayor de los problemas: El estado de desarrollo del software es muy pobre y al día de hoy sólo colaboran en el código fuente menos de una decena de personas, haciendo que terminar dicha plataforma antes del #27O, día de las elecciones, sea imposible. No sólo lo analizo yo como emprendedor del sector informático, sino que ellos mismos lo dicen abiertamente: “pero para el 10 de diciembre estará funcionando full full”. Es decir, una típica promesa electoral, poniendo así vicios de la vieja política en un envase “nuevo” y “online”.

La demagogia del Partido llega al punto de que en casi todas las presentaciones que han hecho aluden al vapor no contenido que las sociedades comienzan echar en protestas tales como la primavera arabe, el movimiento americano Occupy, las protestas sociales de Brasil previas a la llegada del Papa Francisco I y claramente las marchas ciudadanas locales organizadas desde la red, señalando que el paradigma de la representatividad está roto. Y si bien esto tambien es cierto, quienes citan y trabajan analizando las marchas no participaron de ninguna de estas como partido, aunque oportunidades e invitaciones les sobraron. El Partido de la Red no participó de las protestas del #13S, #8N, #18A, #22F, #24A ni #8A. No lo habrán considerado necesario tal vez. Sin embargo, las mencionan frecuentemente como señales de una sociedad que espera un nuevo tipo de representatividad. Esperan así, sin haber acompañado a esa masa innumerable de ciudadanos libres, ser votados por esa misma masa de quienes no se sienten representados.

Éste proyecto, auto-calificado como ‘nueva política’, fue recibiendo a nuevos interesados, en su mayoría jóvenes, que digitan el proyecto desde un círculo interno de colaboradores. Este círculo interno incluye nombres como Florencia Polimeni, ex-legisladora radical, Pia Mancini, ex-colaboradora de la campaña de Francisco de Narváez para gobernador en 2011, y quien es ahora su primer candidato a legislador (y uno de los cofundadores): Agustín Frizzera, ex-colaborador del legislador porteño Fernando Sánchez de la Coalición Cívica. No sólo son personas con objetivos profesionales y experiencia previa en política, sino que junto con Santiago Siri tienen una envidiable lista de contactos, tanto de donantes como de medios, lo que les permitió consolidar el partido en tiempo record y hacerse de un buen catálogo de entrevistas que van desde la revista Brando hasta el diario La Nación, desde el programa Noticias Urbanas en A24 hasta Hora Clave con Mariano Grondona.

Hasta aquí nada nuevo bajo el sol. Se trata de un proyecto con una premisa interesante pero sin pulir, que antes de estar terminado atrae a políticos profesionales que ven la oportunidad perfecta: ofrecerlo a las masas agitadas, adornándolo con grandilocuentes conceptos como “democracia directa” o “modelo…híbrido de democracia directa y democracia representativa”, y evitando definirse frente a otros partidos políticos, porque su premisa básica los lleva a la indefinición. No se sabe cómo se posicionarán frente a los abusos de poder oficialista, la mala gestión local o la falta de oposición a la que estamos acostumbrados. Han hecho de la indefinición una gran estrategia de ventas, justificada con un sistema de la más pura democracia. Pero lo que la mayoría de sus seguidores no sabe es que el plan, tal y como está al día de hoy, está condenado al fracaso. Pretenden hackear un sistema que aún parecen no entender. Y mientras tanto el speech de ventas sigue creciendo, llegando a recitar versos como: “Queremos una Democracia Semidirecta” (sic).

Ahora bien, ¿Qué es lo peor que pueda pasar si es más de lo mismo?

Bueno, los peligros que se abren con este proyecto sí son nuevos, varios y heterogéneos en el grado de daño que puedan llegar a ocasionar.

El primero y más latente que encuentro es que todo este proyecto sea una herramienta de monitorización más de la opinión pública y las tendencias políticas de los individuos.

No es una teoría conspirativa. Santiago Siri, el fundador del partido, ya se dedica profesionalmente al #DataMining (mineria de datos, “campo de las ciencias de la computación referido al proceso que intenta descubrir patrones en grandes volúmenes de conjuntos de datos”). Además del previamente citado Zenzey, Siri cuenta entre sus activos con Zentrality.com, una herramienta para “Obtener la sabiduría de las multitudes para potenciar sus decisiones cotidianas”. Otro de sus proyectos, el que lo lanzó a la fama, Popego, pretendía reunir toda la información pública contenida en los servicios web de un usuario y desde ahí filtrar información para ayudarlo en sus búsquedas. ¿Cómo creerle acaso que cuando tenga este producto llamado “Partido de la Red” terminado y usado por miles de miles de personas (según sus estimaciones) no usara esa Big Data con o sin fines de lucros para motivos personales, políticos o empresariales? Ya la versión ALPHA de su software DemocracyOS/Democracia en Red hace uso de datos innecesarios para validar el login en la plataforma. ¿Acaso para qué les resultaría necesario conocer la lista de mis amigos?

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El segundo es que crea una nueva capa de clientelismo político.

El peligro de clientelismo político en el proyecto del Partido de la Red se traduce en dos pilares. El primero es la denominada por ellos mismos como “delegación transitiva del voto”. Esto supone que cada votante/usuario podrá delegar su voto en un especialista de cada temática, haciendo que el puntero 2.0 esté a la orden del día.

El segundo pilar es un dato tal vez poco conocido: “Tengo un ejército de robots y pienso usarlo”. Así rezaba la biografía en Twitter de @santisiri hasta hace poco (pero la pueden encontrar en otras de sus redes como ser Vizify), y así expone pública y sugerentemente algo que pocos sabemos: Twitter da acceso directo a su backbone (término técnico cuya traducción no es otra que “columna vertebral”) a cambio de una suma de dinero muy considerable, con ello se saltean las restricciones del acceso a la API (“Interfaz de programación de aplicaciones” con la que cualquier desarrollador web puede acceder a los datos de Twitter). Con ese acceso casi, casi ilimitado al infierno de datos que es Twitter, Siri agrega inteligencia artificial vía cuentas fantasmas que hablan entre ellas y así es posible entre otras cosas crear Trending Topics en Twitter a gusto y piaccere de quien pague lo que vale el servicio o quien haga lobby con Santiago. Este antecedente no hace otra cosa que generar una pregunta tan básica como ¿Por qué no vender el voto individual y el resultado de la “encuesta” al mejor postor cuando esto sea posible? Una vez más, Santiago Siri ya se dedica profesionalmente a esto. ¿Cómo creer que no lo usará con los fines que se le cante?

El tercero de los principales problemas que encuentro y ya más de fondo, es que con el fracaso de este experimento que no trae nada nuevo a la mesa política, la #MafiaEstatal tenga argumentos válidos para mantenerse en el status quo actual como élite social y política y frenar cualquier intento de acceder en el futuro a una democracia abierta, luego participativa y recién una directa. Slogans como “ya fracasó”, “no funcionó” o “creó más corrupción” estarán a la orden del día.

¿Tenemos entonces que resignarnos a que día a día las mayorías circunstanciales y la mafia estatal de turno avancen sobre los individuos un poco más?

No. La ruptura de la representatividad es contemporáneo a nosotros y por ende sólo puede haber buenas nuevas en el horizonte, con un nuevo paradigma en formación. El camino hacia la democracia directa no está hecho para correrlo saltando vallas, sino para recorrerlo, paso a paso. Los cambios tienen que hacerse sobre las instituciones. Si los cambios sólo están en organizaciones circunstanciales que de la noche a la mañana pueden no existir o proscribirse, las instituciones que rigen nuestras vidas seguirán estando erigidas allí al día siguiente para seguir pisándonos, pero con una nueva pretensión de legitimidad.

“Nosotros al menos proponemos algo”, escuché y leí de los integrantes del Partido de la Red unas cuantas docenas de veces. Así que para no darles la razón, cierro este artículo con una propuesta: Comencemos a abrir la democracia y el gobierno.

La #DemocraciaAbierta para muchos significa muchas cosas disímiles entre sí. Para mí significa una sola: trasladar todas las legislaciones existentes, que nos dicen que hacer y qué no hacer, a datos abiertos y aplicarles UI/UX (diseño de experiencia e interfaz de usuario) para que la mayor cantidad de personas posibles las acceda y las entienda y así pueda discernir  razonablemente cuales son útiles y cuáles no, cuáles son peligrosas y cuáles no, cuáles limitan su libertad y cuáles no.

Una vez entendido cómo es que funciona la democracia (burocracia) podremos desde la sociedad civil y los partidos políticos nuevos exigirles a los gobiernos que se abran. Porque sólo con #GobiernoAbierto real sabremos, entre otras cosas, qué hacen y qué dejan de hacer con el robo a la propiedad privada que son los impuestos. Sólo conociendo fehacientemente qué se hace con nuestro dinero es que podemos decirles qué hacer y qué no hacer.

Este conocimiento masificado supondrá la ruta hacia las próximas paradas en este camino: la #DemocraciaParticipativa y el #GobiernoParticipativo. Luego y recién luego de esas experiencias es que podemos pensar en hacernos cargo de nuestras cuestiones sociales, en vez de seguir responsabilizando “representantes”, y así llegar a la parada de la #DemocraciaDirecta y #GobiernoDirecto, no antes.

Fumarse las etapas lógicas en un proceso de cambio de paradigma tan grande para la humanidad es ingenuo porque arriesga la credibilidad ante la opinión pública de quienes realmente buscan una reforma profunda del sistema representativo político. Vender tales atajos es demagógico y llevarlos a cabo es mínimamente irresponsable.

De igual forma siempre intento ser optimista ante los peores panoramas y creo que el 27 de octubre los porteños tenemos una oportunidad histórica: comenzar a cambiar la política reinante con principios (el Partido Liberal Libertario, que busca reintroducir ideas escépticas del Estado en el debate político) o con método (el Partido de la Red, que propone definir sus posiciones a través de una democracia ilimitada) aunque este último represente peligros a la libertad individual que el primero sabrá defender.

Para concluir, algo irónico y paradójico sobre este artículo. Lo irónico: que este texto se produjo de forma colaborativa y online. Lo paradójico: que el Partido Liberal Libertario sí tiene propuestas de transparencia estatal, que incluye iniciativas de Democracia Abierta y Gobierno Abierto, algo que el Partido de la Red por el momento no ha propuesto.

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John Galt.

Img: DMAG, Revista Barcelona, eliooses, Liniers. (hermano de Santiago Siri)

Bitcoin, la transformación de la economía y ¿de la política?

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Ayer apenas desperté, una de las primeras publicaciones en Facebook que encontré al revisar el timeline era de Gonzalo Blousson (Presidente del Partido Liberal Libertario).

En ella me llamo la atención (no se si era el motivo de la publicación por parte de Gonzalo) que se vendía un departamento opcionalmente con Bitcoins (link en Mercado Libre: http://departamento.mercadolibre.com.ar/MLA-456257400-hermoso-departamento-en-torre-aceptamos-bitcoins-_JM).

Apenas termine de revisar el link, contacte a los chicos del Partido Pirata a los que suelo hacerles CC (copy carbon en twitter) por si les interesara, les intereso y por cuestiones económicas me puse yo en contacto directo con el chico que lo vendía (si créanme que les cuesta hasta una llamada a un celular a estos chicos, no es en forma despectiva sino descriptiva ya que no reciben aun financiación), gestione una entrevista y ellos se encargaron de realizarla. Aquí la nota por si les interesa: http://partidopirata.com.ar/2013/04/09/charlando-con-juan-que-vende-un-departamento-en-caseros-pcia-de-buenos-aires-en-bitcoins/

El tema Bitcoins viene de larga data relativamente en las redes, y se de esto desde que la moneda virtual valía 6 dolares (hoy en casi 233). No voy a entrar en detalle de que es, para que sirve etc. por favor googleen el termine y lean que hay información en abundancia.

Lo interesante de esto, es que el tema Bitcoin es un tema de interés común para los 3 partidos políticos mas nuevos de la escena argentina. Tanto el Partido Pirata Argentino como el Partido Liberal Libertario y elPartido de la Red comparten la filosofía de esta moneda virtual, desde distintos puntos de vista, claro.

Públicamente apoyo y colaboro con estas 3 iniciativas políticas en la medida que puedo. Creo que es uno de los puntos claves para este año en materia politica, crear alternativas serias y frescas. Desde ese lugar es que me pregunto ¿no podremos desde estos puntos en común crear proyectos que ayuden a transformar positivamente la vida de los ciudadanos?

No estoy hablando de alianzas políticas, ni listas, ni frentes, ni nada. Hablo de crear proyectos legislativos serios en común que sumen a la transformación y modernización de la política y su relación con los representados.

El primero que se me ocurre conociendo los principios de los 3 partidos seria un proyecto de Gobierno Abierto, donde los ciudadanos podamos conocer en detalle, en tiempo real y desde la comodidad de nuestra conexión a internet como, donde y porque se gastan nuestros impuestos, para así optimizar, monitorizar y denunciar gastos. Un proyecto que claro, no le cueste nada o lo minino al Estado, mediante soft abierto.

Se me ocurren mas puntos en común, pero este seria uno genial para arrancar. Cuenten conmigo para lo que necesiten para ello.

ACTUALIZACIÓN: 

Vía email me cuentan desde el Partido Pirata que esto mismo ya sucede en Canadá:

A Canadian man is selling his home for Bitcoins: 
http://o.canada.com/2013/03/21/a-canadian-man-is-selling-his-home-for-bitcoins/

Un #18A en cada pueblo.

Somos muchos los que, en todo el país, estamos cansados de los abusos del Gobierno Nacional. Cansados de la inseguridad. Cansados de la inflación. Cansados de las mentiras. De la prepotencia. De la miseria que se esconde. De los avances sobre la justicia, la prensa y la libertad. Cansados de que “República” se haya convertido en una palabra vacía que disfraza de democracia a una tiranía.

Y, sin embargo, mucha gente cree que somos pocos. Mucha gente no está enterada de lo que pasa realmente, no sabe que hay millones de personas disconformes, no comprende la magnitud ni el significado de la movilización masiva del 8 de Noviembre pasado.

¿Y eso por qué? Porque el gobierno logró construir un mito. El mito de que los que protestamos somos cuatro gatos locos. Que los que no estamos de acuerdo con el gobierno somos apenas una minoría de oligarcas quejosos. Que TN, Clarín y La Nación exageran las noticias sobre las protestas del #13S y el #8N.

Este 18 de Abril, tenemos que derribar el mito. Tenemos que demostrar que somos mucho más de cuatro gatos. Pero no al gobierno. Ellos lo saben muy bien, y no están dispuestos a admitirlo. Debemos demostrárselo a los 40.000.000 de Argentinos. Y como no todos miran TN, no todos leen los diarios, no todos se informan de la realidad, no podemos mostrárselo por TV. Hay que llevar la protesta a la puerta de su casa.

Hay que hacer un #18A en cada pueblo. En cada ciudad. No para Cristina. Para tu vecino. Para tu familia. Para tus amigos. Que los que se oponen al gobierno vean que no están solos, que estamos con ellos. Y que los que lo apoyan sepan que no todo el mundo está feliz, y que los que protestan no son ricachones de Puerto Madero, sino personas como ellos, a los que quizás ven a diario.

En las grandes ciudades sobran organizadores. Pero hay que llegar al resto del país. Y para eso, te necesitamos a vos. ¿Nos ayudás?